 |
ACTUALIDAD Y NOTICIAS
DEL SECTOR |
|
|
CARBÓN
VEGETAL |
El carbón vegetal puede extraerse tanto de las reforestaciones como
de los bosques naturales . Los productos de raleo, las limpiezas de sotobosque
y la madera muerta pueden ser transformados en carbón, facilitando la
recuperación de tales maderas y aportando de este modo a una de las
mayores fuentes de energía.
Nuestros productos son seleccionados a partir de diferentes especies de
maderas semiduras o duras como el Quebracho Blanco , el Binal , el Carandá o
Itín , Guayacán , etc. según sea su aplicación.
El carbón vegetal con el que contamos es de encendido fácil,
gran tiempo de abrasión y libre de aditivos o conservantes, es decir,
100 % orgánicos.
Tipos de carbón
- Carbón de Mezcla Pesada :
Esta denominación surge de la mezcla de maderas que se
ocupan para su producción, que en su mayoría predominan
las maderas duras como ser, Guayabo, Guayacán, Carandá,
Algarrobillo y Quebracho Colorado.
Este producto es de alto valor energético que genera una gran fuente
de calor, con muy baja concepción de chispas y de encendido medianamente
fácil, por lo cual permite ser ocupado tanto para uso domestico, cadenas
de restaurantes, comedores y panaderías (Parrillas, asadores, hornos,
salamandras, calefacciones y calderas), como también en uso industrial
(hornos y calderas), ya que su poder calórico satisface todas las necesidades.
- Carbón de Mezcla Liviana :
A diferencia del anterior producto, se caracteriza por la utilización
de maderas blandas y preferentemente de color blanco como ser
Guayaibí, Palo lanza, Espina corona, Urunday y Quebracho
blanco en su mayoría.
El valor energético de este producto es de mediano valor y también
satisface las necesidades para uso domestico en su mayoría, ya que la
concepción de chista es casi nula y su encendido resulta muy fácil,
por lo cual es muy usado en restaurantes y comedores, (Parrillas, asadores
y hornos).
- Carbón de Quebracho Colorado
Debido a la madera utilizada, este carbón posee características
muy particulares, como ser su alto concepción de chispas,
su gran poder energético y calórico, y el brillo
que presenta en su aspecto resquebrajado.
De encendido medianamente fácil y alto peso específico por lo
cual es usado generalmente en industrias metalúrgicas y siderurgias
para calentamiento de grandes hornos y calderas.
- Carbonilla
Las prestaciones de este producto son similares a las del Quebracho
colorado y también es usado para la fabricación
de briquetas.
Este producto nace en el proceso de empaque de los demás productos ofrecidos,
ya que por su escasa granulometría, no queda en la saranda de separación
del proceso antes mencionado, pero sus características surgen de una
ecuación del remanente de los demás productos.
SUBIR  |
|
 |
CARBÓN
Y MERCADO |
Los productos ofrecidos se encuentran
en estrecha concordancia con la demanda, adecuándolos
a los requerimientos del comprador (cantidades, marcas, formas
de entrega y de pago) y a la normativa vigente de cada país
con relación a certificados de seguridad, de calidad y
embalaje, etc.
EMBALAJES DEL CARBÓN
Nuestros productos pueden ser enviados en:
- Bolsas sueltas de 10, 15 y 20 Kg. dentro del contenedor.
- Bolsones sueltos dentro del contendor de 18 a 22 Kg . aproximadamente (en
cada uno de ellos bolsas de 3 a 5 Kg.) según el requerimiento del comprador.
- Nuestros productos serán adecuados en formas y embalajes siguiendo
las pretensiones del comprador
¿Qué es el carbón
vegetal?
Carbón vegetal es el residuo sólido que queda
cuando de "carbonizar" la madera, o se la "hidroliza",
en condiciones controladas, en un espacio cerrado, como es el
horno de carbón. El control se hace sobre la entrada del
aire, durante el proceso de pirólisis o de carbonización,
para que la madera no se queme simplemente en cenizas, como sucede
en un fuego convencional, sino que se descomponga químicamente
para formar el carbón vegetal.
En realidad, no se requiere aire en el proceso de la pirólisis; en efecto,
los métodos modernos tecnológicos de producción de carbón
de leña, no permiten ninguna entrada de aire; la consecuencia es un
mayor rendimiento, ya que no se quema con el aire un exceso de madera y se
facilita el control de la calidad.
El proceso de la pirólisis, una vez iniciado, continúa por su
cuenta y descarga notable cantidad de calor. Sin embargo, esta descomposición
por pirólisis o termal de la celulosa y de la lignina, que constituyen
la madera, no se inicia antes que la madera llegue a una temperatura de alrededor
de 300°C.
En la carbonera o fosa tradicional, parte de la madera puesta
en el horno se quema para secar y para aumentar la temperatura
de la carga total de madera, para que la pirólisis se
inicie y continúe hasta el final por su cuenta. La madera
quemada de esta manera se pierde. En contraste, el éxito
de las sofisticadas retortas continuas produciendo altos rendimientos
de carbón vegetal de calidad, se debe a la forma ingeniosa
por la cual emplean el calor de la pirólisis, normalmente
desperdiciado, para elevar la temperatura de la madera que va
llegando, de manera que se completa la pirólisis sin quemar
cantidades adicionales de madera, si bien se requiere una cierta
cantidad de calor de impacto para compensar las pérdidas
de calor a través de las paredes y otras partes del equipo.
Para proporcionar este calor y para secar la madera puede quemarse
el gas combustible de la madera soltado durante la carbonización
de la misma.
Todos los sistemas de carbonización ofrecen mayores eficiencias cuando
son alimentados con madera seca, puesto que la eliminación del agua
de la madera requiere grandes insumos de energía calorífica.
El proceso de pirólisis produce carbón vegetal que consiste principalmente
en carbón o, junto con una pequeña cantidad de residuos alquitranados,
las cenizas contenidas originalmente en la madera, gases de combustión,
alquitranes, una cierta cantidad de productos químicos - principalmente ácido
acético y maternos - y una gran cantidad de agua originada del secado
y de la descomposición pirolítica de la madera, que se suelta
en forma de vapor.
Cuando termina la pirólisis habiendo llegado a la temperatura de aproximadamente
500°C, se deja el carbón vegetal que se enfríe sin acceso
de aire; puede entonces ser descargado sin peligro, listo para su empleo.
Una abrumadora cantidad de carbón vegetal en el mundo se produce todavía
por el sencillo proceso que se acaba de describir. Una parte de la carga de
madera se quema con grandes desperdicios para generar el calor inicial y no
se recupera nada de los subproductos o del calor soltado por el proceso pirolítico.
Se emplean a veces para producir carbón vegetal otros materiales leñosos,
como cáscaras de nueces y cortezas. Muchos residuos agrícolas
pueden también producir carbón vegetal por pirólisis,
pero el carbón que resulta es un polvo fino que debe generalmente ser
aglomerado en briquetas, a un costo adicional, para la mayoría de los
usos del carbón. De todos modos, estimular un uso más amplía
de los residuos de las cosechas para la producción de carbón
vegetal o aún para combustible, no es generalmente una práctica
agrícola, si bien se ha realizado, como parte de una política
agrícola racional, la quema de bagazo de caña de azúcar
para proporcionar calor en la producción de azúcar, así como
la quema en algunas regiones de los tallos de maíz y de pastos bastos
para combustible casero, para suplir un beneficio general.
La madera sigue siendo la materia prima preferida y más ampliamente
empleada, desde el punto de vista de la disponibilidad, de las propiedades
del carbón vegetal final, y por sanos principios ecológicos,
y parece que no hay motivos para que esta situación cambie en el futuro.
SUBIR  |
|
|
|