Carbon Vegetal en Argentina
Carbón Vegetal Argentino
ACTUALIDAD Y NOTICIAS DEL SECTOR
 
CARBÓN VEGETAL

El carbón vegetal puede extraerse tanto de las reforestaciones como de los bosques naturales . Los productos de raleo, las limpiezas de sotobosque y la madera muerta pueden ser transformados en carbón, facilitando la recuperación de tales maderas y aportando de este modo a una de las mayores fuentes de energía.

Nuestros productos son seleccionados a partir de diferentes especies de maderas semiduras o duras como el Quebracho Blanco , el Binal , el Carandá o Itín , Guayacán , etc. según sea su aplicación.
El carbón vegetal con el que contamos es de encendido fácil, gran tiempo de abrasión y libre de aditivos o conservantes, es decir, 100 % orgánicos.

Tipos de carbón

- Carbón de Mezcla Pesada :

Esta denominación surge de la mezcla de maderas que se ocupan para su producción, que en su mayoría predominan las maderas duras como ser, Guayabo, Guayacán, Carandá, Algarrobillo y Quebracho Colorado.
Este producto es de alto valor energético que genera una gran fuente de calor, con muy baja concepción de chispas y de encendido medianamente fácil, por lo cual permite ser ocupado tanto para uso domestico, cadenas de restaurantes, comedores y panaderías (Parrillas, asadores, hornos, salamandras, calefacciones y calderas), como también en uso industrial (hornos y calderas), ya que su poder calórico satisface todas las necesidades.

- Carbón de Mezcla Liviana :

A diferencia del anterior producto, se caracteriza por la utilización de maderas blandas y preferentemente de color blanco como ser Guayaibí, Palo lanza, Espina corona, Urunday y Quebracho blanco en su mayoría.
El valor energético de este producto es de mediano valor y también satisface las necesidades para uso domestico en su mayoría, ya que la concepción de chista es casi nula y su encendido resulta muy fácil, por lo cual es muy usado en restaurantes y comedores, (Parrillas, asadores y hornos).

- Carbón de Quebracho Colorado

Debido a la madera utilizada, este carbón posee características muy particulares, como ser su alto concepción de chispas, su gran poder energético y calórico, y el brillo que presenta en su aspecto resquebrajado.
De encendido medianamente fácil y alto peso específico por lo cual es usado generalmente en industrias metalúrgicas y siderurgias para calentamiento de grandes hornos y calderas.

- Carbonilla

Las prestaciones de este producto son similares a las del Quebracho colorado y también es usado para la fabricación de briquetas.
Este producto nace en el proceso de empaque de los demás productos ofrecidos, ya que por su escasa granulometría, no queda en la saranda de separación del proceso antes mencionado, pero sus características surgen de una ecuación del remanente de los demás productos.

SUBIR

CARBÓN Y MERCADO

Los productos ofrecidos se encuentran en estrecha concordancia con la demanda, adecuándolos a los requerimientos del comprador (cantidades, marcas, formas de entrega y de pago) y a la normativa vigente de cada país con relación a certificados de seguridad, de calidad y embalaje, etc.

EMBALAJES DEL CARBÓN

Nuestros productos pueden ser enviados en:

- Bolsas sueltas de 10, 15 y 20 Kg. dentro del contenedor.

- Bolsones sueltos dentro del contendor de 18 a 22 Kg . aproximadamente (en cada uno de ellos bolsas de 3 a 5 Kg.) según el requerimiento del comprador.

- Nuestros productos serán adecuados en formas y embalajes siguiendo las pretensiones del comprador

¿Qué es el carbón vegetal?

Carbón vegetal es el residuo sólido que queda cuando de "carbonizar" la madera, o se la "hidroliza", en condiciones controladas, en un espacio cerrado, como es el horno de carbón. El control se hace sobre la entrada del aire, durante el proceso de pirólisis o de carbonización, para que la madera no se queme simplemente en cenizas, como sucede en un fuego convencional, sino que se descomponga químicamente para formar el carbón vegetal.
En realidad, no se requiere aire en el proceso de la pirólisis; en efecto, los métodos modernos tecnológicos de producción de carbón de leña, no permiten ninguna entrada de aire; la consecuencia es un mayor rendimiento, ya que no se quema con el aire un exceso de madera y se facilita el control de la calidad.

El proceso de la pirólisis, una vez iniciado, continúa por su cuenta y descarga notable cantidad de calor. Sin embargo, esta descomposición por pirólisis o termal de la celulosa y de la lignina, que constituyen la madera, no se inicia antes que la madera llegue a una temperatura de alrededor de 300°C.

En la carbonera o fosa tradicional, parte de la madera puesta en el horno se quema para secar y para aumentar la temperatura de la carga total de madera, para que la pirólisis se inicie y continúe hasta el final por su cuenta. La madera quemada de esta manera se pierde. En contraste, el éxito de las sofisticadas retortas continuas produciendo altos rendimientos de carbón vegetal de calidad, se debe a la forma ingeniosa por la cual emplean el calor de la pirólisis, normalmente desperdiciado, para elevar la temperatura de la madera que va llegando, de manera que se completa la pirólisis sin quemar cantidades adicionales de madera, si bien se requiere una cierta cantidad de calor de impacto para compensar las pérdidas de calor a través de las paredes y otras partes del equipo. Para proporcionar este calor y para secar la madera puede quemarse el gas combustible de la madera soltado durante la carbonización de la misma.

Todos los sistemas de carbonización ofrecen mayores eficiencias cuando son alimentados con madera seca, puesto que la eliminación del agua de la madera requiere grandes insumos de energía calorífica.

El proceso de pirólisis produce carbón vegetal que consiste principalmente en carbón o, junto con una pequeña cantidad de residuos alquitranados, las cenizas contenidas originalmente en la madera, gases de combustión, alquitranes, una cierta cantidad de productos químicos - principalmente ácido acético y maternos - y una gran cantidad de agua originada del secado y de la descomposición pirolítica de la madera, que se suelta en forma de vapor.
Cuando termina la pirólisis habiendo llegado a la temperatura de aproximadamente 500°C, se deja el carbón vegetal que se enfríe sin acceso de aire; puede entonces ser descargado sin peligro, listo para su empleo.

Una abrumadora cantidad de carbón vegetal en el mundo se produce todavía por el sencillo proceso que se acaba de describir. Una parte de la carga de madera se quema con grandes desperdicios para generar el calor inicial y no se recupera nada de los subproductos o del calor soltado por el proceso pirolítico. Se emplean a veces para producir carbón vegetal otros materiales leñosos, como cáscaras de nueces y cortezas. Muchos residuos agrícolas pueden también producir carbón vegetal por pirólisis, pero el carbón que resulta es un polvo fino que debe generalmente ser aglomerado en briquetas, a un costo adicional, para la mayoría de los usos del carbón. De todos modos, estimular un uso más amplía de los residuos de las cosechas para la producción de carbón vegetal o aún para combustible, no es generalmente una práctica agrícola, si bien se ha realizado, como parte de una política agrícola racional, la quema de bagazo de caña de azúcar para proporcionar calor en la producción de azúcar, así como la quema en algunas regiones de los tallos de maíz y de pastos bastos para combustible casero, para suplir un beneficio general.

La madera sigue siendo la materia prima preferida y más ampliamente empleada, desde el punto de vista de la disponibilidad, de las propiedades del carbón vegetal final, y por sanos principios ecológicos, y parece que no hay motivos para que esta situación cambie en el futuro.

SUBIR

Recomendar este sitio a un colega - Hacer de Carbón Argentino su página de Inicio - Agregar a Favoritos
© Copyright 2005 CARBON ARGENTINO - TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS -  Aviso Legal